PSICOLOGÍA

El centro médico Dr. Eloy Echeverría tiene como objetivo en este campo el tratamiento de trastornos emocionales y de conducta que puedan estar interfiriendo en el estado de ánimo y en el bienestar de la persona. En este departamento analizamos los conflictos de nuestros pacientes, actuamos sobre ellos, entendiéndolos cómo una oportunidad de aprendizaje y crecimiento.

TRATAMIENTOS Y ÁREAS DE INTERVENCIÓN EN PSICOLOGÍA

  • Tratamiento de alteraciones en el estado de ánimo Alteraciones en el estado de ánimo: tristeza, apatía, sentimientos de culpa, desmotivación, incapacidad para disfrutar de la vida.
  • Tratamiento de ansiedad y estrés Situaciones de ansiedad y estrés, preocupaciones, obsesiones, miedos, impacto de sucesos traumáticos, etc.
  • Tratamiento de ira y agresividad Dificultad en el control de la ira y agresividad.
  • Tratamiento del duelo Pérdida de un ser querido.
  • Tratamiento de baja autoestima Baja autoestima, inseguridad y falta de habilidades sociales.
  • Terapia de resolución de problemas Dificultades en la toma de decisiones y la resolución de problemas.
  • Tratamiento contra la apatía y la falta de motivación Bajo rendimiento y desmotivación en los estudios.
  • Tratamiento para trastornos de la conducta Alteraciones de comportamiento en adolescentes y jóvenes.
  • Tratamiento del Trastorno por déficit de atención e Hiperactividad (TDAH) Trastorno por déficit de atención e Hiperactividad.
  • Asesoramiento y orientación psicológica

PREGUNTAS SOBRE PSICOLOGÍA


Adultos: ¿en qué consiste una terapia?

Dedicamos las primeras sesiones a la valoración psicológica del paciente. Después, emitimos un diagnóstico y elaboramos un tratamiento personalizado. Cuando finaliza el tratamiento realizamos sesiones de seguimiento para reforzar el aprendizaje recibido y evitar recaídas a largo plazo. En el departamento de Psicología nos centramos en la situación actual del paciente para incentivar su mejoría a través de la psicología cognitivo-conductual. En la relación entre sentimientos, pensamientos y conductas, esta disciplina trabaja en cómo el pensamiento actúa sobre nuestras emociones, y en cómo nos enfrentarnos a la vida, con el objeto de desarrollar herramientas que ayuden a solucionar los problemas de forma más adaptativa y saludable. La terapia trata de ayudar a las personas a cambiar la forma en la que se sienten y reaccionan ante los sucesos de la vida, así como de dotar al paciente de estrategias y habilidades que le ayudarán en un futuro a saber enfrentarse a nuevos retos y prevenir recaídas.

¿Cuánto tiempo puede durar una terapia?

Depende de muchos factores, y es muy difícil de determinar a priori en un caso concreto. En general se suelen ver efectos a las 12 sesiones (tres meses a una sesión semanal).

¿Con que frecuencia debo ir a cada sesión de mi terapia con el psicólogo?

Para que los efectos sean progresivos y la terapia efectiva, el mínimo usual es de al menos una sesión a la semana. Algunos tratamientos pueden necesitar una frecuencia mayor (de dos a tres sesiones semanales). Para determinados casos de mera consulta o de apoyo puede ser suficiente una sesión cada 15 días o cada mes, pero esta frecuencia puede dificultar la consecución de efectos terapéuticos.

Hablar con un psicólogo me da vergüenza. No sé si podría contarle todo lo que me ocurre.

Es comprensible. Nadie puede obligarle a usted a contarlo todo, aunque cuanto más sepa el profesional mejor le podrá ayudar. Piense que un psicólogo está obligado a mantener el secreto profesional y que siempre prevalece su derecho como paciente paciente a preservar su intimidad. Si bien estos problemas son habituales cuando comienzan las sesiones, a lo largo de la terapia la profesionalidad del psicólogo y la confianza que genera el trato entre el profesional y el paciente, potenciará la facilidad para expresar cosas que pudieran dar dolor, miedo, vergüenza, o incluso que pudieran haber quedado olvidadas.

Niños y Adolescentes: ¿cuándo y por qué acudir a un psicólogo con mi hijo?

Resulta difícil saber cuándo es necesario pedir ayuda a un profesional. Nos resistimos porque pensamos que se nos va a juzgar como padres y la manera de educar a nuestros hijos. Pero el psicólogo desea ayudarle y orientarle. Uno de los criterios que los psicólogos tomamos a la hora de identificar una conducta como problema es su frecuencia, su intensidad y su duración. Además hay una serie de situaciones que pueden indican la necesidad de ponerse en contacto con un psicólogo:

  • Su hijo frecuentemente desobedece o muestra conductas agresivas.
  • Miedos desproporcionados que interfieren en su rutina normal.
  • Problemas en la escuela.
  • Malas relaciones con sus compañeros.
  • Es demasiado activo e inquieto.
  • Observa que está deprimido o ha perdido interés por la vida.
  • Cambios repentinos en su conducta o personalidad.
  • Usted no se siente capaz o con fuerzas para afrontar determinados problemas.
  • Tiene dudas acerca de la educación de sus hijos.

Niños y Adolescentes: ¿en qué consiste una terapia?

La primera entrevista se realiza exclusivamente con los padres del niño para obtener toda la información. Después el especialista elige las técnicas más adecuadas para tratar el caso. Además, cuando el niño presenta dificultades en el ámbito escolar, se trabaja de manera conjunta con sus profesores. En la siguiente entrevista, se inicia el primer contacto con el niño. Dos o tres sesiones suelen ser suficientes para conocer al niño y su problemática. Una vez evaluado el problema, planteamos el tratamiento, marcamos los objetivos principales de la terapia, y los métodos para conseguirlos. De manera paralela al tratamiento del niño, es frecuente que se den pautas, orientación a los padres.

Adultos: ¿cuándo y por qué acudir a un psicólogo?

Las emociones negativas forman parte de la vida y es habitual sentirlas aunque resulten desagradables. Dicho de otro modo: sentir tristeza, miedo, ansiedad o rabia, puntualmente, no se trata de un trastorno psicológico. Sin embargo, cuando estas emociones son excesivamente intensas o se alargan en el tiempo, se transforman en un problema que nos impide alcanzar nuestros objetivos y vivir con normalidad. En este tipo de casos es cuando recomendamos la atención psicológica. Con la terapia puedes conseguir el equilibrio que buscas en tu vida.